Quien cuenta el cuento, pone el futuro
Hay una idea que, una vez que la ves, no puedes dejar de verla: las narrativas sobre el futuro no son descripciones de lo que va a pasar. Son propuestas activas sobre lo que debería pasar, quién tiene agencia en ese futuro y qué queda fuera de él. Y esas propuestas no viajan solas: llegan envueltas en emociones, en estéticas reconocibles, en personajes con los que es fácil identificarse o distanciarse.
Quien controla esas narrativas orienta la imaginación colectiva
Dos tipos de imaginación
Hemos hablado de la imaginación cívica como la capacidad de imaginar mundos mejores y construirlos con otros. Pero no toda la imaginación del futuro funciona así. Nuestro trabajo ha mostrado una distinción que vale la pena nombrar: hay una imaginación gestionada, que viene de las corporaciones tecnológicas y que presenta ciertos futuros como inevitables; y hay una imaginación distribuida, que emerge de creadores, jóvenes y comunidades que traducen, cuestionan y reinterpretan esos futuros desde sus propias experiencias.
La diferencia no es solo de escala. Es de poder: quien tiene el derecho de definir qué puede existir.


Cuando la cultura popular abre lo que el discurso oficial cierra
El proyecto sobre la imaginación cívica de Henry Jenkins y su equipo empezó por estudiar algo aparentemente alejado de la política: la cultura popular. Superhéroes, música, series, memes podrían ser su núcleo, unidos a comunidades de fans. Y lo que encontró es que ahí, en esos espacios que solemos llamar entretenimiento, los jóvenes encuentran el vocabulario para hablar de injusticia, de solidaridad, de futuros posibles. La cultura popular funciona como un lenguaje compartido desde el que es posible imaginar juntos.
En las plataformas digitales de hoy, ese lenguaje se ha expandido y democratizado. Un vídeo de treinta segundos puede suscitar una emoción más fuerte que cualquier informe institucional. Un meme puede condensar una crítica compleja. Esto no lo hace suficiente por sí solo, pero sí lo convierte en un punto de partida que merece tomarse en serio, especialmente en educación.
Conectando culturas, impulsando comunidades en redes sociales
Estrategias digitales que transforman la forma de comunicarse








Creadoras jóvenes y vídeos sobre IA en TikTok | Vidas Digitales UNIR dice: